Emprendimiento, Marketing y Negocios: Producto, Precio, Promoción y Plaza. Pero des el punto de vista de "nosotros los chicos".

lunes, abril 24, 2006

Los Inicios de Emprendedores Famosos

¿Cómo empezaron ellos? ¿Son personas como nosotros?

Estos son algunos ejemplos de emprendedores que lograron convertir su sueños en negocios reales y rentables.

* Apple Computer, uno de los grandes gigantes de la informática, fue fundada en 1975 en un garaje de Cupertino (California) con algo menos de 30.000 dólares por Wozniak y Jobs.

* La multinacional Nestlé tiene su origen en una pequeña tienda de yogures de Zurich.

* Leopoldo Fernández Pujals inició su aventura empresarial abriendo una pequeña pizzería en Madrid. Diseñó las recetas de sus pizzas a base de darlas a probar una y otra vez a los niños de su barrio y conocer sus opiniones. Durante sus inicios se encargó de todas las tareas del negocio: desde preparar la masa, hasta servir un pedido o barrer el suelo de la pizzería. Hoy su empresa, Telepizza, factura 40.000 millones de pesetas al año y da trabajo a 13.000 personas.

* En 1989, Emilio Sánchez Clemente, con 19 años, pidió 30.000 dólares a su padre y fundó DMI Computer en una oficina de 15 metros cuadrados. Diez años después, DMI factura más de 2.000 millones de dólares al año con la venta de productos informáticos.

Desconfianza del entorno próximo

* El padre de Henry Ford siempre se mostró escéptico ante las ambiciones de su hijo y su sueño de construir una fábrica de automóviles. El propio Ford recordaría las palabras de su padre: “Nunca alcanzarás el éxito con eso. Nunca se venderán”.

La enorme afición de Henry Ford por la mecánica y su obsesión por construir un “carro sin caballos”, le llevaron a ser apodado entre sus vecinos como “El Loco Henry”. Cuando Ford paseaba al volante de su primer prototipo automovilístico (¡en 1896!), la multitud lo rodeaba entre gritos y risas. “Sí, loco” -decía él tocándose la sien con el dedo- “loco como una cabra”. Poco después se convertía en uno de los hombres más ricos del mundo.

Dureza de los inicios

* David Alvarez, fundador del Grupo Eulen (servicios de limpieza, mantenimiento, seguridad, catering y socio-sanitarios. Facturación anual: 62.000 millones de pesetas. 27.000 empleados), tenía 21 años cuando abandonó la carrera de Ingeniero de Telecomunicaciones debido a los problemas económicos de su familia.

Alvarez decidió poner en marcha un Centro de Formación. Diez años después crearía el germen del actual Grupo Eulen: un pequeño negocio para hacerse cargo de la limpieza de oficinas y grandes superficies. Cuando recuerda sus primeros pasos como empresario, señala: “Al principio, el negocio lo llevaba yo solo con un contador y después con una secretaria (…) Tenía la oficina en el comedor de mi propia casa”.

* Walt Disney, fundador de Disney Company, se encontraba tan falto de medios en sus comienzos que en sus primeras películas doblaba con su propia voz en falsete al ratón Mickey.

* Ray Kroc, fundador de la cadena Mc Donald’s, supervisaba su primer restaurante revisando personalmente la cocina y despegando los chicles del estacionamiento.

* Sam Walton, fundador de Wal Mart (la cadena de grandes almacenes más grande de Estados Unidos), empezó trabajando como cajero de su primer supermercado.

* En abril de 1994, Jerry Yang (25 años) y David Filo (27) -por aquel entonces estudiantes del doctorado de Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Stanford (California)- crearon desde una camioneta estacionada en un solar de Palo Alto el primer índice de páginas de internet organizado por categorías.

Ocho meses después , Yahoo! -que así se llamó este “portal” de Internet- recibía un millón de visitantes diarios. Yang y Filo consiguieron el apoyo de una sociedad de capital riesgo y contrataron los servicios de un directivo especializado en el desarrollo de nuevos negocios. En 1998 la fortuna personal de cada uno de los cofundadores de esta empresa era estimada por la revista Forbes en 850 millones de dólares.

* Anita Roddick abrió en 1984 una tienda de perfumería y cosmética como forma de mantener a su familia mientras su marido recorría Sudáfrica de expedición. Hoy día, su empresa -The Body Shop- es un imperio multinacional que factura cientos de millones de dólares y se distingue por su compromiso con proyectos sociales y ecologistas.

De empleado a emprendedor

* Jeff Bezos (34 años) dejó su trabajo de broker bursátil para vender libros por correo desde el sótano de su casa. El mismo los empaquetaba y los llevaba en su propio coche a la oficina postal. Así empezó Amazon.com, que con su entrada en Internet se convirtió en uno de los más espectaculares fenómenos empresariales de fin de siglo: trece millones de clientes en más de 160 países. Bezos fue elegido en 1999 “Hombre del año” por la prestigiosa revista TIME.

* Leopoldo Fernández Pujals abandonó a los 40 años su puesto de ejecutivo en la multinacional americana Johnson & Johnson para fundar Telepizza.

* En 1985, Steve Case, con 27 años, dejó su puesto como ejecutivo de Pizza Hut para lanzarse a la aventura de Internet. Sin dinero pero con ilusión, visión y una gran tenacidad puso en marcha America On Line. En 1995, Bill Gates le hizo una oferta multimillonaria por su empresa. Se negó a vender. Hoy AOL -tras comprar Netscape, aliarse con Sun Microsystems y fusionarse con Time Warner- es una de las empresas más grandes del mundo, con un valor multimillonario y 80.000 empleados.

* Ray Kroc tenía 52 años y trabajaba como vendedor de electrodomésticos para restaurantes cuando quedó fascinado por la pequeña hamburguesería de los hermanos Maurice y Richard McDonald, y su sistema de comida sencilla, barata y rápida. Kroc propuso a los hermanos McDonald extender su concepto de hamburguesería por medio de franquicias y los tres se asociaron para este fin. En 1961, Kroc compró a los hermanos McDonald su parte en el negocio por algo más de dos millones y medio de dólares convirtiéndose así en el principal propietario de la cadena, que llegaría a convertirse en la empresa de comida rápida más importante del mundo.

* Los fundadores de Intel Corporation decidieron crear su propia empresa cansados de soportar durante años el control tiránico de su jefe en Semiconductores Shockley. “Éramos jóvenes y arrogantes. Queríamos la independencia para hacer las cosas a nuestro modo”, señala Robert Noyce, uno de los co-fundadores de Intel.

Fuente: http://espanol.business-opportunities.biz/

viernes, abril 21, 2006

Diez Elementos para alcanzar el éxito

1. La mejor inversión que cualquiera de nosotros puede realizar es la de invertir en el crecimiento personal y desarrollo profesional. La acumulación de conocimiento tiene el más alto valor en todos los aspectos vinculados con tu futuro personal.

2. Tu salud impacta en tus resultados; trata bien a tu cuerpo y haz ejercicio.

3. Sin sentir culpa alguna, descansa, relájate y pasa buenos momentos.

4. La familia es el centro emocional de nuestras vidas; debes invertir tiempo y esfuerzo en construir una buena familia.

5. Mantén estrechas relaciones con amigos bien seleccionados. Comparte lo tuyo con ellos y deja que ellos hagan aportes a tu vida.

6. Vincúlate a tu comunidad; no hay vida completa sin el compromiso de ayudar a los demás.

7. Busca la excelencia en tu trabajo: hazte de una reputación donde todos reconozcan el esfuerzo que realizas para ser el mejor en lo tuyo.

8. Busca la independencia financiera; toma en cuenta tu economía para cada movimiento que realices y ten presente que debes buscar el éxito económico en forma inteligente.

9. La inversión más importante que debes realizan es en tu propia casa; debe ser el mejor lugar que puedas conseguir y pagar. Debe ser el ámbito donde más feliz y libre te sientas.

10. Debes estar en paz contigo mismo; busca la tranquilidad de conciencia.

Por:THE GOALS GUY

jueves, abril 06, 2006

Si no tuvieras miedo, ¿qué harías hoy?

Por: Sergio Cardona Patau
Fuente: DeGerencia.com

Le despidieron. La verdad es que había cometido un error, siendo demasiado imprudente con un cliente. El cliente no volvió, y puso una fuerte reclamación ala empresa. Ahora, Juan se encontraba en la calle, casado y con un niño recién nacido. ¿Qué haría? ¿Dónde iría? ¿En qué trabajaría? No se lo había esperado.

Es la historia de un amigo. Pero es la historia de otras muchas personas que, por azar, por buscarlo o por golpe del destino, cambian de tercio en la vida.

La reflexión que hizo Juan fue sencilla y, a la vez, profunda. Nunca le había gustado su trabajo. Era muy costoso para él tener que dirigirse diariamente a su oficina. Muchas veces soñaba en cambiar de profesión. Pero el miedo le paralizó siempre. ¿Qué pasaría con la hipoteca? ¿Cómo se ganaría la vida? ¿Ahora, qué le dejaría a su hijo? Sin embargo, siempre había pensado en cambiar. Se planteó realmente ¿qué hubiera hecho de su vida de no haber tenido miedo?.



Ahora, después de perderlo todo, buscarse la vida se imponía forzosamente. Así que consideró el cambio, no como la posibilidad de perder algo valioso anteriormente, sino como la oportunidad de ganar mucho más. De manera que invirtió sus ahorros en el negocio de sus sueños. Y, como resultado, recuperó su dinero, su vigor y su vida.

No hay que esperar a que los cambios se nos impongan inexorablemente. Hay que adelantarse. La pregunta fundamental que Juan se hizo es: ¿Qué haría si no tuviera miedo?.

Empezamos a cambiar cuando somos capaces de reírnos de nosotros mismos, de lo que hacemos mal y de nuestra situación pasada o actual, de nuestros miedos. El reírse de uno mismo es una de las terapias más recomendadas en nuestros días, incluso tiene efectos terapéuticos y psicológicos positivos de mejora probados sobre ciertas obsesiones y miedos (Viktor E. Frankl, con su paradoja intencional, los describe magníficamente).

Nos aferramos a nuestros hábitos porque funcionan más o menos. Sin embargo, las viejas convicciones no nos conducen a una situación mejor. Hay que atreverse a cambiar, incluso en los momentos de éxito y clímax profesional. Y precisamente es en esos instantes cuando más se gana con el cambio.

Si el repetir el mismo comportamiento lleva a los mismo resultados, y éstos no nos satisfacen, ¿por qué seguimos haciendo lo mismo una y otra vez?.

La vida es muy simple. En cuanto cambia la situación, cambian las oportunidades y, con ellas, cambia la persona.

Es bueno imaginarse en una situación mejor, pues siempre cabe una situación mejor. Ayuda a que provoquemos los cambios que necesitamos y hace que el cambio tenga más posibilidades de éxito. Es la profecía que se autocumple. El miedo genera aquello que se teme. Cuanto más se tema el fracaso, más cerca nos encontramos de él. El mayor inhibidor del cambio se localiza en unos mismo. No significa que pensar en el éxito haga que lo obtengamos. Pero nos sitúa en una actitud ventajosa. Hemos recorrido mitad del camino, ahora queda hacerlo posible.

Las cosas no necesitan ser complicadas. Detectar los pequeños cambios nos preparan para el gran cambio. Juan tenía que haber detectado que no le gustaba el trabajo, que no disfrutaba, lo cual es peor aún, que eso repercutía en su rendimiento, en sus resultados profesionales, en su trato personal con los clientes, jefes, compañeros, etc.

La vida es riesgo, se hace necesario disfrutar de la aventura. Ahora bien, no todos los temores son malos, pues nos preservan de los peligros verdaderos. Gustar de la aventura no significa estrellarse.

Simplemente el cambio ocurre. En nuestras vidas, en nuestro trabajo, en las organizaciones, en las relaciones personales, en la política, en la economía, en la sociedad. Sólo hay que estar preparado. Para preverlo conviene estar atento continuamente a los signos externos. Cuanto antes nos olvidemos de las situaciones pasadas, antes nos acoplaremos a las nuevas.

La norma primera es : ¡Cambia, muévete!! Sin importar lo que digan. Como le dice Don Quijote a Sancho: “¿Ladran, Sancho? Luego cabalgamos” ¡Disfruta del cambio!.

Sólo existen tres posibilidades: cambiar con el cambio, adaptarse una vez que haya ocurrido o quedarse inmóvil y hundirse como el Titanic (saludando orgullosos, pero al final nos quedamos fríos e inmóviles en el fondo del océano).

Hay personas que se creen con derechos en esta vida y cuando se los quitan, piensan que son víctimas del destino o de la mala fe de los otros o de una conspiración o de lo que fuera, y les echan las culpas a los demás, a la situación o circunstancias. El problema, piensan, se encuentra fuera de ellos, cuando precisamente son ellos el problema. Pensar que tú eres el problema es el primer paso para darte una oportunidad y encontrar una solución, quizá única, de desarrollo.

¿De qué comportamientos, actitudes o cosas, las que fueren, necesitamos desprendernos y hacia dónde tenemos que seguir avanzando?.

Cambiar puede significar sencillamente tener otra relación en la misma situación o con la misa persona. Siempre tenemos la libertad última de elegir nuestra actitud ante los acontecimientos de la vida.

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